jueves, 1 de abril de 2021

Creando una cultura preventiva en Seguridad: Neuroseguridad.

La neuroseguridad aborda una nueva metodología para la reducción de accidentes en empresas, los estudios realizados alrededor de esta forma de hacer seguridad ya ha sido comprobada en otros países por más de 10 años, y que además como beneficio genera nuevos tipos de liderazgo en seguridad, por lo que se consolida como una estrategia exitosa que impacta en la productividad y ambiente laboral que tanto afecta los resultados en accidentabilidad. Empresas como CFE con iniciativa propia y ayuda de proveedores externos ha tenido buenos resultados pero sigue en la búsqueda de un método más eficiente.

cultura preventiva

Palabra clave.

Neuroseguridad: Nuevo concepto derivado de la neurociencia y que busca conocer cómo trabaja nuestro cerebro, sus potencialidades y limitaciones al momento de enfrentar situaciones con potencial de accidente laboral.

Neuroplasticidad: Capacidad del cerebro para cambiarse a sí mismo como resultado del aprendizaje o en respuesta a cambios del medio ambiente.

Introducción.

Estamos conscientes que el riesgo siempre esta presenta en cualquiera de los ámbitos de nuestra vida, pero en este caso abordaremos el riesgo en nuestro entorno laboral, es decir, abordaremos los riesgos laborales. Según, una definición un poco rebuscada, un riesgo laboral es todo aquel agente físico, químico, biológico e incluso psicosocial y ergonómico al que se encuentra expuesto un trabajador con motivo de su labor y que puede originar un accidente de trabajo / trayecto o enfermedad profesional.

La STPS señaló que los accidentes laborales ocurridos a nivel nacional son a causa de riesgos físicos relacionados con fallas del aseguramiento físico de los trabajadores (equipos de protección personal y procedimientos de seguridad), la adopción de laborara en condiciones peligrosas y concebir actos inseguros. A nivel nacional, los accidentes laborales son reportados, principalmente, en trabajadores de oficinas, trabajadores NO calificados, trabajadores de servicios, vendedores y operadores de maquinaria y equipos, pero todos los que trabajamos en esta profesión estamos conscientes que de cada 3 accidentes que se presentan en los centros de trabajo solo se reporta 1, si este tiene afectaciones al trabajador, en caso contrario no se reporta a la autoridad.

Consciente de los resultados que se presentan el sector industrial en México, la dificultad de alcanzar el cero accidente y el bajo grado de aplicación y detalle de las normas emitidas por la autoridad algunas empresas han comenzado a formular una nueva manera de enfrentar la seguridad, centrando este cambio en el comportamiento humano como una nueva corriente que ya ha dado resultado en otros países, pero aun sin ser un método oficial ni tener una certeza dentro de la OIT como factor de cambio para apuntalar la creación una cultura preventiva sustentable en el tiempo.

En este sentido, las empresas buscan la necesidad de comenzar la implementación de una cultura preventiva organizacional, reconociendo como premisa que todas las personas poseen capacidades y limitaciones en realizar un trabajo bien hecho sin accidentes, entendiendo que todo ser humano es un ser integral guiado por sus emociones e incapaz de separar éstas de las decisiones que en cada momento debe optar para llevar adelante una tarea independiente de su complejidad. Además, entender que nuestro cerebro es el órgano de nuestro cuerpo que controla todas nuestras actividades el cuál se encuentra dotado de millones de células especializadas llamadas neuronas, las cuales organizadas en redes y comunicadas entre sí mediante impulsos eléctricos y electroquímicos facilitados por neurotransmisores son capaces de controlar todo los que un ser humano realiza durante toda su vida.

Todas las acciones realizadas por el ser humano, por ejemplo, caminar, el dominio de un lenguaje, la práctica de un deporte, manejar un automóvil, entre muchas más, se encuentran controladas por redes de neuronas que se forman en ciertas partes específicas del cerebro y la constante comunicación entre ellas mediante neurotransmisores marcan los circuitos dónde se imprime el conocimiento adquirido. Es decir que en la medida que realizamos nuevas acciones, el cerebro va creando nuevas asociaciones entre las neuronas y en la medida que se repitan estas mismas, dichas asociaciones se van fortaleciendo.

Estas asociaciones formadas en el cerebro para la realización de una acción determinada, pueden ser modificadas para que realicen otra acción diferente, condición llamada neuroplasticidad. Esto quiere decir que el ser humano puede adquirir competencias y conocimientos en cada momento de la vida, independiente a la edad que posea, condición fundamental cuando se pretende un cambio cultural dentro de una organización dónde sus integrantes son de diversos rangos.

Otra condición de nuestro cerebro importante de tener en consideración, es la capacidad de retención de conceptos y la forma en que estos conceptos son incorporados de mejor manera. En este sentido, nuestro cerebro posee una capacidad limitada de retener nuevos conceptos, sólo entre 6 a 7 conceptos nuevos pueden ser recordados. Dicha condición es importante al momento de diseñar los programas de capacitación, al igual que se debe tener en consideración que no todas las personas aprenden de la misma manera, ya que algunas personas son más auditivas otras visuales y otras kinestésicas (aprenden haciendo), y ahora con las tecnologías a la vanguardia, nuevos esquemas de aprendizaje se tendrán que desarrollar.

Teniendo en consideración lo anteriormente expuesto, como muchas otras capacidades y limitantes que posee el cerebro, como la existencia de neuronas espejo, que mediante la imaginación son capaces de imitar lo que otros hacen, para replicar en forma casi exacta lo observado o reconocer que el cerebro posee la capacidad de realizar una sola cosa a la vez, entendiendo así que los riesgos adyacentes a una actividad muchas veces son invisibles al momento de estar

Empresas como CEMEX, CFE, PEMEX UNIVERSIDAD AUTONOMA DE COAHUILA se encuentra trabajando para incorporar estos nuevos lineamientos de la neurociencia a su actual sistema de administración de riesgos de manera de hacerlo más aplicable en los trabajadores y sustentable en el tiempo, iniciativa que ha llamado “neuroseguridad” o “comportamiento humano”.

CFE y PEMEX ya tienen ventajas con este esquema, el proceso de CFE Generación ha logrado avances importantes en la reducción de accidentes en los últimos 5 años, sus resultados son motivadores pero siguen teniendo accidentes graves, este proyecto bajo el nombre de SACH (Seguridad Basada en el Comportamiento Humano) siguen en búsqueda de esa meta tan codiciada, que es el tener una “Cultura Preventiva implementada con cero accidentes”.

La Discusión ha generar seria la manera correcta de llevar a cabo este este programa, pero al fin del camino los resultados hablan por sí solos, este programa tiene buenos resultados y ha generado cambios culturales en empresas a nivel mundial.

Referencias.

FUENTE:
https://es.linkedin.com/pulse/creando-una-cultura-preventiva-en-seguridad-valencia-ontiveros